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Cuidados del recién nacido

cuidados_01Sueño y vigilia

La alimentación, el afecto, los estímulos audiovisuales y táctiles son las bases para el desarrollo neurosensorial del nuevo integrante de la familia. Los primeros años trascienden para el resto de la vida. El período de recién nacido se extiende hasta los primeros 28 días de vida, en el cual fundamentalmente el niño se adapta a la vida extrauterina y presenta características especiales que usted debe conocer:

Sueño y vigilia:

El niño o niña duerme más de la mitad de las horas del día (12-20 horas), el tiempo y distribución del sueño y vigilia está relacionado con las características individuales. Cuando el niño nace no distingue diferencias entre día y noche y con el transcurso del tiempo comienza a adaptarse, estableciendo su ritmo circadiano.

En la medida en que transcurren los primeros meses de vida el tiempo de sueño va disminuyendo, aumentando los períodos de vigilia. Para favorecer el hábito de buen dormir es necesario:

  • Alimentar a su hijo o hija 30 a 60 minutos antes de acostarse para que su estómago no esté lleno, lo que dificulta el inicio del sueño. Trate de acostarlo (a) cada noche en un mismo horario y mantenga un ambiente tranquilo, sin bulla, una hora antes de ir a la cama. El niño o niña debe acostarse en su cuna cuando esté somnoliento, no dormido, de manera que asocie el dormir con la cama y no con los brazos y caricias de sus padres.
  • Que distinga entre día y noche. Cuando necesite muda o alimentación durante la noche, use voz suave y movimientos delicados, para enseñarle que no es tiempo de diversión.
  • Así como usted cuando despierta en la noche toma unos minutos en acomodarse y lograr conciliar el sueño, lo mismo sucede con su hijo. Al despertarse durante la noche, antes de volver a conciliar el sueño está incómodo y lo expresa llorando, ya que esta es la única forma que conoce de manifestar su malestar. Asegúrese de no dejar juguetes de género o pañales que puedan asfixiarlo, de manera que si llora por un período breve usted estará tranquila de que no hay peligro. Durante los primeros meses de vida es preferible que su niño duerma sin almohadas.

cuidados_02Piel

Es delgada, fina, sensible, puede irritarse con facilidad; es rosada y durante los primeros días puede adquirir un tono amarillo (ictericia) debido al aumento del nivel de bilirrubina en la sangre, esta modificación ocurre en dos tercios de los recién nacidos normalmente.

La piel está cubierta de un vello fino que abarca espalda y cara y que en el transcurso de los meses va desprendiéndose.

En brazos, tórax o abdomen, la piel puede presentar zonas enrojecidas, delimitadas con un área central solevantada, llamada eritema tóxico, el cual desaparece espontáneamente en el transcurso de los días.

En la cara, puntualmente en las aletas de la nariz y en el mentón se pueden observar pequeños punteados blancos  que corresponden a dilatación de las glándulas sebáceas.

La piel puede presentar zonas resecas o descamadas, especialmente en manos y pies, puede ser lubricada con vaselina líquida.

En la zona baja de la espalda o glúteos se puede observar una mancha de color azulada, llamada mancha mongólica y que desaparece o disminuye su intensidad desde los 6 meses hasta el año. También es frecuente observar en los párpados, entre cejas o alguna otra zona de la cara, manchas de color rojo que también desaparecen en el transcurso del primer año de vida.

Respuestas reflejas: es frecuente que los recién nacidos presenten hipo después de la alimentación, estornudos y suspiros, así como movimientos incoordinados de extremidades.

cuidados_03Llanto

Es su primera forma de comunicación y en la medida en que madre e hijo interactúan, es posible identificar las características del llanto frente a las diferentes necesidades. Los recién nacidos lloran entre 1 y 5 horas diarias, disminuyendo gradualmente a partir de las 6 semanas. La intensidad, tono y persistencia del llanto es diferente si el niño tiene hambre, está incómodo por pañales sucios, por gases, movimientos intestinales, tal vez quiera ser contenido, esté aburrido o sobreestimulado.

Si el llanto corresponde a la necesidad de alimentación, estará asociado con las horas cercanas a esta actividad, si llora por incomodidad habrá que revisar sus pañales, ropa y temperatura ambiente. Si el llanto se produce después de la alimentación puede corresponder a gases o movimientos intestinales intensos en cuyo caso puede realizar cambios de posición y masajes circulares suaves en el abdomen.

Descartando las diferentes causas, es posible concluir que el niño puede estar liberando tensiones, aburrido o necesitar interactuar con sus padres. En este caso puede acogerlo, acunarlo, acariciarlo, hablarle o ponerle música, lo que le permitirá relajarse.

Peso

Generalmente bajan su peso de nacimiento en aproximadamente 10%, recuperando el peso inicial 10-14 días posteriores al nacimiento.

Cordón umbilical

Es inicialmente blando, blanco nacarado y en el transcurso de los días adquiere color café y es de consistencia dura. En cada muda debe ser aseado con alcohol y el pañal debe doblarse de manera que el ombligo quede descubierto para evitar la humedad de la zona. El enrojecimiento de la piel circundante puede ser signo de infección, por lo que motiva consulta con el Pediatra.

Se desprende entre los 5 y 20 días. Una vez producido el desprendimiento es necesario limpiar el ombligo una o dos veces al día si hay presencia de secreción.

cuidados_04Orina y deposiciones

Al principio, la orina puede tener pigmentos de color anaranjado.

  • El 100% de los recién nacidos debería orinar dentro de las primeras 48 horas de vida.
  • El aspecto puede ser anaranjado, debido a cristales de urato de calcio que se eliminan los primeros días, siendo esto normal.

La deposición cambia de aspecto y color desde el nacimiento. Inicialmente es de color verde petróleo, espesa y adquiere el nombre de meconio, posteriormente se torna verde amarillo y es de consistencia más líquida para finalmente adquirir color amarillo y de consistencia pastosa o semi líquida. El niño alimentado con leche materna puede presentar deposiciones semi líquidas y frecuentes, generalmente asociadas a la alimentación. Cuando la alimentación es mixta o con leche artificial exclusiva, las deposiciones tienden a ser más sólidas y menos frecuentes.

cuidados_05Aseo del área del pañal

Comience el aseo de la piel en la parte inferior del abdomen, pliegues inguinales y genitales, si es niña especialmente dirigir el aseo desde arriba hacia abajo o desde adelante hacia atrás, separando los labios mayores si hay presencia de deposiciones. Es común observar secreción vaginal de aspecto mucoso blanquecino durante los primeros días. En los niños hay que levantar el escroto para limpiar el pliegue.

En el aseo de los niñitos no debe traccionarse el prepucio, sólo hay que limpiar el pene externamente.

El aseo se realiza con agua de la llave y algodón o paño suave y en la medida en que adquiera destreza en el manejo de su guagua, puede lavarlo directamente en el lavamanos, comprobando previamente la temperatura del agua, que es recomendable que sea ligeramente tibia.

Eritema o intértrigo gluteo genital

Es el enrojecimiento y/o erosión de la piel en los genitales de la zona anal o de los glúteos. Si esto ocurre a su hijo o hija, realice aseo con vaselina líquida o aceite transparente para guagua, use para la zona pomada especial que contenga óxido de zinc, vitamina A y D y lanolina (como por ejemplo: Brexon, Blisprotect, Hipoglós, entre otros).

Esté atenta para realizar la muda prontamente después de la defecación. Si el eritema persiste después de 48 horas de tratamiento o se intensifica es adecuado consultar al pediatra o a la matrona.

Aseo diario

El aseo de la piel es equivalente al baño antes de la caída del cordón umbilical y también puede usarse en su reemplazo. Tempere la habitación, si hace frío, desvista parcialmente a la guagua. Una vez aseada la zona, vuelva a poner la ropa. Aproveche esta instancia para interactuar con su hijo o hija y para conocerlo.

Use una toalla suave o algodón empapado en agua tibia de la llave. Comience limpiando los ojos, cara y cabeza, continúe con el cuerpo desde arriba hacia abajo, cuidando especialmente de asear los pliegues. Finalmente limpie la piel que queda debajo del pañal.

Para limpiar externamente las orejas o el cordón umbilical, puede usar cotonitos con varilla de papel, ya que son más flexibles.

Baño

Previo al baño es recomendable buscar una hora adecuada tanto para la mamá como para el niño, ya que debe disponer de tiempo. Compruebe que la temperatura ambiente sea la correcta, prepare la nueva muda y los elementos necesarios para el baño, controlando la temperatura del agua con el antebrazo (35°-37°C). No a todos los niños les gusta el baño; proporcione seguridad y tranquilidad, tome a su hijo con firmeza y convérsele. Si al retirar el pañal hay deposiciones, haga aseo antes de bañar. Si estima necesario puede colocar una toalla delgada en el fondo de la tina para evitar el deslizamiento de la guagua. Séquelo con una toalla suave empapando, sin frotar y vístalo.

Nunca deje a su hijo(a) solo(a) (por ejemplo para ir a atender el teléfono).

Vestimenta

La ropa debe ser holgada, cómoda para el niño y para quien lo manipula, debe ser de tejidos suaves y no alergénicos, como el algodón. No permitir el roce de lanas o tejidos acrílicos contra el cuerpo. Evitar usar ropa con cordones o materiales que puedan causarle lesiones en la piel.

El abrigo debe ser el adecuado para la temperatura donde estará el bebé, evite sobreabrigarle especialmente en lugares poco ventilados.